Pareja liberal cornudos contentos

Pareja liberal cornudos contentos, de zorra y cornudo, o mejor dicho, de cornudos los dos. Ella morena, española, ya en la cincuentena ahora y potente; muy caliente. Y él, nada, un mirón impotente, poca cosa para ella en la cama. Un micropolla o minipolla que no la podía satisfacer. Que se mojaba como una colegiala, solo de pensar en pollas grandes. Miraba incluso comics porno XXX de cornudos y parejas cuckold, hasta con eso se le empinaba. Pollones que pudieran gozar de su mujercita. Y se corría solo de pensar cómo su esposa gozaba con machos de verdad.

Fue su historia de amor como muchas otras, se casaron enamorados, porque el amor superó todo. Pero cuando llegaron a la cama, ella era mucho barco para tan poco marinero; por no decir, maricón. Porque era así, a parte de polla enana, de no satisfacer, le gustaban más los rabos que a un torero salir por la puerta grande. Le iban más que a su mujer.

Pareja liberal cornudos contentos él y ella

Y así llegaron al acuerdo, digámoslo así, de que disfrutarían del sexo de forma sincera y real. Como una pareja liberal de verdad, de relatos cornudos. Ella le quería y estaba enamorada de él, como esposasymaridos, de su hombre en definitiva. Y para él, ella lo era todo.

Pero en la cama era otra historia, porque solo falos y vergas de gran tamaño satisfacían a la zorra de la mujer. Y así lo hacía. Quedaba con machos de verdad, que la abrían de piernas a su antojo. Que la ponían boca arriba, de espaldas, a cuatro patas, la magreaban. Y él solo miraba, porque no podía hacer nada con su ridículo miembro.

-Mira y calla, hoy solo estoy para él- le decía la mujer abierta de patas con su macho. Mientras seguía mojando.

Y el marido al lado. Se excitaba con cualquier cosa. Últimamente veía fotos minipolla y micropenes para comparar con el suyo. Si verdaderamente era tan enano y ridículo. Y bien que sí lo era. Todo un loser pagafantas.

Marido micropolla cornudo y excitado

Callaba, sentado en una silla donde le habían puesto los amantes, y se le empinaba su micropolla como nunca. Mojaba como una verdadera puta.

-Puedo?- acertaba a decir el marido.

Era increíble, pero en muchas de las visitas de estos machos pollones a su domicilio, el esposo morbocornudos al máximo, quería intervenir. Tan solo quería ver de cerca esa verga inmensa y venosa que rellenaba a su princesa a esposasynovias mojadas y lubricadas. Quería observar de cerca, cómo se la metía una y otra vez, cómo la empotraba. Ese coño negro hambriento de su mujer.

Y quería tocar ese pollón pringoso de corneador sin escrúpulos. Humillante al máximo de esta pareja liberal cornudos. Incluso, quería abrir más la vagina. El cornudo contento. Quería ser un mamporrero en toda regla. El que coloca la polla del corneador en el coño de su mujer.

Eran una pareja liberales cornudos los dos, ambos disfrutaban con pollas grandes. Se habían sincerado, seguían enamorados como el primer día, y encima ahora, los dos disfrutaban. Sus manos se entrelazaban, mientras ella, era follada por otro. Con otras pollas. Y gozaban. Fdo. Pareja liberal de puto y zorra. Quieren alguna foto más? Comenten por favor. marido de zorra.

Deja un comentario